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Foto del pasaporte japonés: cómo hacerla en casa con el teléfono

Quizá vas a vivir un tiempo en Japón y necesitas un pasaporte de ese país, o ayudas a un familiar a renovarlo. Esta guía explica qué mide la foto, por qué un selfi en espejo se rechaza y cómo comprobarla antes de imprimir.

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Lo que distingue a la foto japonesa

El tamaño es el habitual, 35 × 45 mm, y por eso muchas personas dan por hecho que su foto de carné vale. Pero Japón añade dos reglas que casi no se ven en otros países: la cabeza se mide hasta lo más alto del pelo, no hasta el cráneo, y debe quedar un espacio de 2 a 6 mm entre el pelo y el borde superior de la imagen.

La altura de la cabeza, de la barbilla a lo alto del pelo, tiene que estar entre 32 y 36 mm. Por tanto, el peinado cuenta: un moño o un tupé consumen milímetros de ese margen. Quien tenga mucho volumen debe pensar el peinado antes de fotografiarse, y no después.

Hay una tercera regla que sorprende. No se aceptan fotos invertidas en espejo ni retocadas. Con la cámara frontal de muchos teléfonos, la imagen que ves en pantalla está volteada, y a veces así se guarda. La ficha de la herramienta recoge estas normas en “Ver tamaño y normas”; aun así, quien decide es la oficina que tramita tu pasaporte, y sus requisitos pueden cambiar.

Por qué importa el efecto espejo

Imagina que llevas la raya del pelo a la izquierda y un lunar en la mejilla derecha. En una foto volteada todo eso queda al revés, y quien compara tu cara con el documento ve a otra persona. Por eso la regla existe, y por eso un selfi sin cuidado es un riesgo.

La herramienta tiene esto previsto: la foto que guardas no sale en espejo. Aun así, haz una prueba sencilla. Mira algo que tenga texto, como una camiseta con letras o un papel pegado en la pared, y comprueba que en la imagen final se lee de izquierda a derecha. Si el texto sale al revés, algo ha ido mal y debes repetir la toma.

Si prefieres no usar la cámara frontal, hazte la foto con la trasera y pide a alguien que dispare. Es el camino más seguro, y también te dará una cara más natural.

Preparar la pared y la luz

El fondo debe ser blanco liso. Una pared de salón recién pintada va bien; una con textura marcada o con una mancha de humedad, no. Despeja la zona de interruptores, cables y cuadros, y colócate a un metro de la pared para que tu sombra no se pinte detrás de ti.

Sitúa la luz delante. Una ventana grande de cara a ti reparte la claridad de manera pareja, y un día nublado es mejor que el sol directo. Por la noche, la bombilla del techo oscurece las cuencas de los ojos; si no te queda otra, ilumina también la pared para que el fondo no quede amarillento.

Haz una prueba antes: una toma, y la miras con atención en grande. Si ves una sombra tenue junto a una oreja o debajo del mentón, mueve la lámpara o gira un poco hacia la ventana. Dos o tres pruebas ahorran repetirla después en el trámite.

Hacer la toma paso a paso

Con el teléfono a la altura de los ojos y la espalda recta, mira al objetivo con la boca cerrada y una expresión natural. En esta ficha la boca cerrada es el requisito; no hace falta una cara de piedra, pero tampoco una sonrisa con dientes.

Este es el orden que mejor resulta:

  • Selecciona Japón en “País” y el pasaporte en “Documento y tamaño”.
  • Abre “Abrir la cámara” y colócate dentro de la guía, con los hombros nivelados.
  • Aguanta quieto hasta que la foto se haga sola.
  • Si vas a usar una foto que ya tenías, añade el archivo en su lugar.
  • Lee las “Comprobaciones” y repite lo que pidan.

Gafas, pelo y ropa

Las gafas se admiten, con condiciones: los cristales no deben reflejar la luz y la montura no puede tapar los ojos. Con luz de ventana de frente, el reflejo aparece enseguida; inclina un poco la cabeza hacia abajo, o mejor, hazte la foto sin ellas si el reflejo no desaparece. Los cristales de color no valen.

El pelo no puede cubrir los ojos ni las cejas, y una gorra, una diadema ancha o un pañuelo no entran en la ficha. Si tu flequillo cae sobre la frente, recógelo con una horquilla. Recuerda que el tope superior del pelo cuenta en la medida: un recogido muy alto te quita espacio de ese margen de 32–36 mm.

Para la ropa, elige un color que no se mezcle con el fondo. Una camisa blanca contra una pared blanca borra los hombros; un jersey liso de un tono medio los dibuja bien. Evita estampados llamativos y cuellos con volumen.

Ajustar el espacio sobre la cabeza

Este es el punto donde más fotos se rechazan: o la cabeza toca casi el borde, o queda demasiado hueco por arriba. Los 2–6 mm de espacio parecen poca cosa, pero en una foto de 45 mm de alto se notan al instante.

Cuando las “Comprobaciones” indiquen que la cabeza está cortada arriba, repite la toma dejando más aire sobre el pelo. Si solo es cuestión de unos milímetros, abre “Ajuste fino”, usa “Arriba – abajo” para mover la imagen y “Tamaño de la cabeza (dentro del margen permitido)” para acercarte a la medida. Las guías de “Mostrar guías de medida” ayudan a ver la línea del pelo.

Deja “Cara, pelo y ropa” en “Sin retoques”; no suavices la piel ni cambies el color del pelo con filtros.

Imprimir las copias

Para esta ficha el resultado normal es una hoja de papel. Pulsa “Guardar hoja” y elige “4×6 pulgadas”, “10×15 cm” o “89×127 mm”; en cada hoja caben varias copias de 35 × 45 mm con sus líneas de corte.

Al imprimir en casa, desactiva cualquier opción de ajustar a la página y usa papel fotográfico si lo tienes. Si mides con una regla la cabeza impresa y ves que no está entre 32 y 36 mm, la impresora ha reducido la imagen. También puedes llevar el archivo a una tienda y pedir el tamaño 10×15 cm sin recortes automáticos.

Corta con tijeras o con una guillotina siguiendo las líneas grises, y guarda una copia de sobra por si la oficina pide otra.

Errores que más se repiten

Casi todos los rechazos tienen una causa simple. Antes de salir hacia el trámite, repasa esta lista con la foto impresa a mano, y no confíes solo en la pantalla.

Recuerda que una foto vieja no sirve de atajo: la herramienta aconseja una de menos de seis meses.

  • Imagen en espejo, con el lunar o la raya del pelo al revés.
  • Cabeza demasiado grande, sin el espacio de 2–6 mm sobre ella.
  • Fondo que no es blanco liso o con sombras visibles.
  • Boca abierta o sonrisa amplia.
  • Reflejos en los cristales o montura sobre los ojos.
  • Piel alisada o color retocado con un filtro.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacerme el selfi con la cámara frontal?

Sí, pero revisa el resultado. La herramienta guarda la foto sin efecto espejo, aunque conviene comprobar con un texto en el fondo que se lee bien. Con ayuda de otra persona y la cámara trasera, el riesgo es menor.

¿Cuánto espacio debe quedar sobre mi cabeza?

Entre 2 y 6 mm, medidos desde lo más alto del pelo hasta el borde superior de la foto. La herramienta lo vigila, y lo puedes corregir en “Ajuste fino”.

¿Se pueden llevar gafas?

La ficha las permite sin reflejos y sin que la montura tape los ojos. Si hay brillo, quítatelas, y consulta siempre las instrucciones vigentes de la oficina que emite el pasaporte.

¿Sirve un fondo gris claro?

No. Esta ficha pide fondo blanco liso. Si tu pared no es del todo blanca, busca otra o revisa en “Fondo” cómo queda el resultado.

¿Mi foto se envía a algún servidor?

No, se procesa en el navegador de tu propio dispositivo y no sale de él.